Columna VALERIA CORRAL

Contadora, Técnico Universitario en Mantención Industrial con Mención en Mecánica de la Universidad de Santiago de Chile, Diplomado en Control de Gestión y Alta Dirección de la Universidad de Chile, Diplomado en Marketing Integral de la Universidad Adolfo Ibañez, Life & Leadership Coach de la ILC Academy Wordwide. Speaker & Ambassador Inspiring Girls, Socia en Mujeres Empresarias, Miembro activo en Comunidad Mujer y en Mujeres Influyentes.

AUTOEXIGENCIA

La autoexigencia en una persona será una cualidad o un problema dependiendo de su intensidad y de cuánto aumente. En ocasiones, es un elemento positivo en la personalidad de una persona ya que le permite avanzar y crecer en sus metas y objetivos planteados. Esta característica de las personas no solo la observamos en el campo laboral, sino que también puede darse en el campo emocional.


En algunas ocasiones cuando la autoexigencia no es controlada, la persona tiende a alargar indefinidamente las tareas que debe hacer, y esto se debe a que siempre encuentra algo que corregir o mejorar y nunca se siente conforme. Hay ciertas emociones que son muy comunes en las personas autoexigentes: el estrés, la ansiedad y la frustración. El querer hacer todo perfecto hace que muchas veces terminen sobrepasando sus propios límites y dañando su salud o afectando su mente.


Sin embargo hoy en día las organizaciones que quieren implementar un sistema basado en la filosofía KAIZEN, buscan esta cualidad en las personas que tendrán la responsabilidad de liderar estos proyectos, porque acá se ocupan en la ejecución e implementación de las mejores prácticas en la gestión de una empresa y el logro de óptimos resultados basados en teorías modernas que incluyen: la implicación de las personas, la gestión por procesos y hechos, la orientación hacia los resultados, el enfoque en el cliente, la mejora continua y la innovación, la motivación, el liderazgo y el trabajo en equipo, la confiabilidad, la Planeación Estratégica, la gerencia de la calidad total, la Gestión del Conocimiento, la Seguridad Humana y la Responsabilidad Social Corporativa. Y esto es un cambio constante en búsqueda de una mejor manera de realizar los procesos y trabajos para el cumplimiento de los objetivos.


En resumen, la autoexigencia no controlada provoca que: tengamos una imagen de nosotros mismos descalificadora respecto de la que es objetivamente como consecuencia de habernos colocado una lista de tareas enorme y unas expectativas exageradas. Por otro lado, la Autoexigencia controlada; es un aporte extraordinario en busca de la mejora constante y continua.