Columna MARÍA ELENA DE LA SOTTA

Ingeniero Comercial, Coach Ontológico y emprendedora con más de 27 años de experiencia laboral en empresas de servicio. Comenzó trabajando en la Banca para la cual se desempeñó 8 años como Ejecutivo de Cuentas. En el año 2003 da un vuelco en su vida laboral al ingresar al mundo de las personas , cuando la invitan a ser Gerente General de Focus Search, empresa relacionada en Chile a MV- Amrop (Head Hunter Internacional) en donde realizó búsqueda de ejecutivos para todos los sectores a nivel de Middle Managment. En el año 2005 asume la posición de Gerente de Reclutamiento y Gestión de Ejecutivos Corporativo para LAN Airlines. Siendo responsable de la incorporación de talento tanto a nivel local como internacional para cubrir posiciones ejecutivas. Y del resto de las incorporaciones a nivel global de la compañía.En diciembre 2009 funda DeLaSotta Consultores, consultora orientada a la búsqueda de ejecutivos de segmentos medios y altos, con el objeto de ayudar a las empresas a cumplir sus proyectos de profesionalización, sucesión e incorporación de talento. Hoy, junto a su actividad de Head Hunter y Coach es la fundadora de Senior Talent, una plataforma web que vincula a empresas que necesitan talento experimentado para crecer y desarrollarse, con profesionales sobre 50años en formatos flexibles de acuerdo a las necesidades del negocio. Promotora de la inclusión laboral senior , ha orientado su vida a trabajar con sentido y propósito

DIME CÓMO TE HABLAS Y TE DIRÉ QUE TAN FELIZ ERES

De adulta vine a entender que *Las palabras no son inocentes sino que generan realidades*, (Rafael Echeverría) cuando ya había prácticamente criado a mis hijos , elegido una carrera, a mi compañero de viaje , había tenido grandes discusiones (la mayoría innecesarias) y cuando según yo, sabía muy bien quien era y para donde iba mi micro... me certifique como Coach Ontológico. Fuera del quiebre inicial de entender que cada acto del leguaje afecta el entorno, comencé a ser mucho más consiente de las palabras que salían de mi boca y de las que dejaban de salir también. Sin embargo no fue hasta que comencé a revisar qué y cómo me hablaba a mí misma que no me daba cuenta del tremendo poder de cambiar mi realidad y con ella mi nivel de felicidad.


La autoestima es aquello que nos impulsa hacia la libertad, analizando objetivamente nuestras creencias básicas, modificando paso a paso las más negativas y escapando así de una prisión autoimpuesta hacia una vida más libre y satisfactoria” (McKay y Fanning )


Crecemos mirando el mundo con los colores de los vidrios que nos facilitaron nuestros padres, las experiencias familiares, de las historias que me conté de lo que viví etc. y formamos así las primeras creencias que damos por verdaderas, las cuales comienzan a regir nuestras vidas. Creencias sobre el mundo que nos rodea pero también creencias sobre nosotras mismas y así se van generando los diálogos internos que nos abren o nos restan posibilidades de ser felices. Crecí pensando que mis piernas eran demasiado flacas, que 5 cm más de altura habría sido perfecto, que la hija mayor se encarga de los hermanos menores , que debe dar el ejemplo y que la vida es sacrificada, nada te lo regalan, como entre otras varias creencias muy positivas también. Cada una de estas creencias sobre mí había generado diálogos internos y con ellos dibujado mi vida, mi realidad. Lo que yo era y la felicidad alcanzada iba en directa proporción a lo que me contaba, a cómo eran esos diálogos, haciéndome más o menos feliz, pues son esas mismas conversaciones internas las que pueden restarnos confianza en nosotros mismos y percibir el éxito en algunas áreas de nuestra vida como algo ilusorio e inalcanzable.


Para mejorar la autoestima debemos observar con detención la calidad de los auto diálogos, entender de dónde provienen, donde los aprendí y a cuales debo abandonar. Esto contribuye a nuestro bienestar psicológico y tiene mucho que ver con sanar nuestras heridas y reemplazarlos por una descripción más realista y amable de nosotros mismos.


Cuando realmente mejoramos la relación con nosotros mismos, vamos sanando el malestar interno y aprendemos a amarnos, nuestra vida mejora.


Como nos dice Erich Fromm en El arte de amar *La afirmación de la vida, felicidad, crecimiento y libertad propios, está arraigada en la propia capacidad de amar, esto es, en el cuidado, el respeto la responsabilidad y el conocimiento. Si un individuo es capaz de amar productivamente, también se ama a sí mismo; si sólo ama a los demás , no puede amar en absoluto*.