Columna MARÍA CRISTINA GUELL

Embajadora del programa W-GDP: Overcoming Barriers to Women’s Economic Participation, liderado por Ivanka Trump y coordinadora de la Política Nacional Minera 2050, en el Ministerio de Minería. Ingeniera civil en minería con grandes habilidades sociales, compromiso social e intereses sólidos por la sostenibilidad de recursos. Excelentes habilidades de liderazgo y trabajo en equipo.


EL COVID-19 ALGO NOS VINO A ENSEÑAR ¿NOS HEMOS PUESTO A PENSAR QUÉ ES?


¿Nos hemos puesto a pensar porque el virus comienza en China, uno de los países con mayor productividad, donde la libertad no es un bien común y donde, por ejemplo, en algún momento se limitó incluso la cantidad de hijos? ¿Por qué las ciudades más pobladas y tecnológicas, con mayor dinamismo son las primeras en contagiarse y, por lo demás, con una tasa de propagación muy alta?

La propagación del virus fue impulsada por humanos siendo nosotros mismos los únicos afectados ¿Por qué ha sido tan difícil entender que sólo si todos cooperamos, cada cual, en la medida de sus responsabilidades, podemos vencer esta pandemia? ¿Será que nos estábamos acostumbrando a un mundo más individualista y menos empático?

¿Nos hemos puesto a pensar por qué las asignaturas que menos se les dio importancia en nuestra niñez como música, arte, deporte son ahora las que más nos ayudan a conectarnos con nosotros mismos y sobrellevar estos momentos?

¿Y si esto terminara mañana? Si bien la globalización ha tenido grandes beneficios para la humanidad, también a generado grandes riesgos para todos. ¿Habremos entendido qué nos llevó a este ritmo de consumo y aceleración, sin detenernos a mirar la destrucción que estábamos provocando?

Habremos aprendido a escuchar al cuerpo: si tenemos síntomas por cualquiera que sea, lo correcto es darle la importancia y el espacio necesario, ya que nuestro cuerpo es nuestra base, nuestro templo. ¿Cómo queremos seguir si no nos priorizamos y cuidamos de nosotros antes que a todo lo que nos rodea?

Habremos entendido que, si bien las tecnologías han ayudado en un sinfín de cosas, ha anestesiado millones de emociones, sentimientos y relaciones. Que el aislamiento es estar solo, pero no necesariamente estar en soledad; y que estar rodeados de gente no necesariamente es sentirse acompañado.

Habremos entendido que de poco importa que algunos tengan grandes planes de salud mientras que otros no, ya que cuando colapsa el sistema, éste no discrimina: al final del día todos y todas somos iguales.

La tierra es una, somos una única especie… Habremos entendido que lo más importante es qué hacemos con ella y con todo lo que nos rodea.

¿Y si esto terminara mañana? Qué harías hoy para aprovechar este tiempo que la tierra nos ha regalado… Qué harías hoy para que mañana no fuera igual a como partimos…

¿Habremos aprendido algo para vivir en un mundo mejor?