Columna LUCÍA ALLENDE

De origen Chileno, creció y estudio en la ciudad de Alkmaar en Holanda. Titulada en Economía y administración de empresas con maestrías en negocios internacionales y sicología positiva. Conlleva más de quince años de experiencia laboral, siendo hoy experta en la expansión y posicionamiento de marcas como CH Carolina Herrera en los Países Bajos y Benelux donde desarrolló su posicionamiento y apertura de tiendas. Autora de #Superfeminas … no mandan. Lideran! Donde comparte enseñanzas sobre el liderazgo femenino, nuestras habilidades naturales en y sus fortalezas. Hoy es fundadora de Mujeres Inversoras Sinfín expandiendo la marca y la misión de esta plataforma para fomentar las finanzas femeninas a largo plazo, la inversión inmobiliaria y el apoyo a otras mujeres para alcanzar la seguridad financiera de la mano de otras expertas inversoras. Defensora de los derechos humanos, promueve el desarrollo internacional en la sociedad como la independencia financiera.


EL SABOR AL FRACASO

Aquella capacidad que tiene una persona para superar momentos y circunstancias traumáticas, como un gran fracaso, la perdida de ser querido, un accidente, etc. Hoy le llaman los investigadores a este fenómeno “resiliencia”.


Resiliencia según la Real Academia Española de la Lengua (RAE) es la capacidad de un ser humano para sobrellevar o asumir circunstancias que nos llevan al limite para después sobreponernos a ellas. Pero desde el ángulo psicológico la resiliencia va mucho mas allá, porque no es solo la habilidad de superar aquel evento traumático, sino que cuestionarnos si realmente tenemos la fuerza para superar lo ocurrido o dejarnos vencer. El sentir aquel fracaso, aquella perdida o esa circunstancia dañina para luego sobreponernos a la situación, nos genera crecer como personas, fortalecernos, aprendiendo a gestionar esta habilidad que nos implica reestructurar nuestros recursos psicológicos para vivir las nuevas circunstancias de la mejor manera posible. Quizás es por eso que, en algunas culturas, el haber tenido fracasos laborales o empresariales más de una ves en la vida, se aprecia como algo positivo ya que esto significa que esta persona en cuestión sabrá sobrellevar los retos que la nueva empresa pueda presentar, curioso no...?


Todo esto comenzó en los años 40 cuando se creía que este fenómeno era hereditario, que se transmitía en el DNA de algunos de nosotros, para luego en los años 60 la psicóloga norteamericana Emmy Werner logra comprobar que una infancia infeliz no determina la vida, publicando resultados de sus trabajos durante más de 30 años de trabajo en Hawái con niños que no tenían familia, no iban a la escuela y vivían en una gran pobreza. Werner encontró que un tercio de los niños se las apañaba para aprende a escribir y leer.


Boris Cyrulnik profesor retoma el trabajo de Werner, pero va mas allá, el quiere explicar este fenómeno en los adultos, si en todo el mundo hay seres humanos que pasan por situaciones horribles como es que algunos superan estas circunstancias aparentemente mas fáciles que otros. Y si vamos mas allá algunos individuos alcanzan no solamente una vida saludable, sino que totalmente también el éxito. Cyrulnik autor del “Patito feo” argumenta el concepto de la resiliencia en su libro en niños y adultos a través de sus casos y experiencia clínica en personas.


La realidad es que la “resiliencia” es un concepto muy antiguo y proviene de la física, quizás mucho mas fácil de entender desde este punto de vista; la física refiere a la resiliencia como la capacidad que tiene la materia para recobrar su forma después de haber sido sometido a altas presiones, doblegándose con facilidad para luego volver a su forma original.


Pensemos en una pelota la cual golpeamos con el pie para dirigirla a otro lugar, en el momento del golpe ella cambia de forma por la presión, pero luego cuando ya no rueda mas ella sigue siendo redonda y flexible. En las ciencias sociales deducimos que una persona es resiliente cuando logra sobrellevar un funcionamiento efectivo, claro y resolutivo frente a la adversidad, las presiones, el estrés y dificultades que se nos presentan en el día día. Recordemos a Ana Frank quien logro vivir su infancia como parte de la pubertad a pesar de la situación en la que se encontraba. Es por eso que personalmente escojo por ver lo que muchos llaman problemas como retos, utilizando todas mis habilidades como todos mis recursos en los momentos de encontrarme en una crisis, en dificultades o adversidades, pensemos…


Recursos personales: no te dejes abrumar por tus propias emociones, recuerda que no eres la primera persona que pasa por esta misma situación.

Fuerza interna: se tu misma, conoce tus valores.

Recursos ambientales: dime con quien andas y te diré quien eres.

La familia, la comunidad (apoyo): cuida de los tuyos, construye relaciones y lazos sólidos.

Confía en ti: crea tu propia realidad, creen en ti, ten fe.

• Tómale el sabor al fracaso, a las dificultades y a las adversidades, te darás cuenta que el jarabe es amargo, sabe mal pero que se puede tomar.


Por ultimo, tengamos presente que la resiliencia es una habilidad, una capacidad de gestionar, la cual todos podemos aprender, desarrollar y entrenar.