Columna FRANCISCA OLAVARRÍA

Directora Académica fundación Soymás


UN DESAFÍO VITAL

8:45 am suena el timbre y las clases en fundación Soymás comienzan a toda máquina. Los oficios de Peluquería, Artes Culinarias y Servicio y atención al cliente marcan el ritmo y las jóvenes madres se disponen a aprender, como muchas de ellas dicen “para salir adelante y darle un mejor futuro a sus hijos/as”.


En Soymás procuramos construir un programa integral, que incentive la reflexión crítica en las estudiantes, promueva una transformación social y genere en ellas las capacidades para insertarse en el mundo laboral exitosamente. Sin embargo, y según los indicadores que hemos recogido entre las adolescentes que han pasado por Soymás, 71% ha sido víctima de algún tipo de violencia, el 33% de violencia sexual específicamente y al menos el 23% no recibe ayuda alguna del progenitor de su hijo/a. Sumado a lo anterior, el embarazo adolescente en un contexto vulnerable, se vincula directamente con la prevalencia de los “Eventos adversos en la niñez”, indicadores que miden experiencias negativas que podrían marcar en el futuro un bajo desarrollo cognitivo y psicosocial en las personas. Bajo este escenario, la frase “salir adelante” se vuelve todo un desafío vital.


11:55 am el timbre de la fundación avisa el almuerzo, momento donde dan de almorzar a sus hijos/as y comparten entre ellas, sin importar el oficio que estudian, donde la maternidad democratiza las experiencias que cada una ha vivido.


Durante el camino de 4 años que la fundación lleva trabajando con las jóvenes, y a pesar de los históricos desafíos, un 86% ha egresado con un proyecto de vida que le permite visualizar metas a corto y mediano plazo, un 74% ha finalizado la Ed. Escolar y un 72% de las egresadas trabaja, emprende o estudia. Tres indicadores que nos podría permitir pensar en que aquello que cada joven se plantea al inicio de la intervención podría ser posible.


16:05 avisa el término de jornada y nuevos propósitos en la vida de cada estudiante se multiplican, el darse cuenta de las victorias diarias renuevan la convicción de que ese “mejor futuro” es posible.