Columna FRANCISCA BEZMALINOVIC

Directora de la empresa Francisca Bezmalinovic y Cía. Ltda., dedicada al Interiorismo, Decoración y Gestión de proyectos de arte. Licenciada en Estética, Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Certificado Gestión Cultural para las Artes y la Cultura, PUC. Certificado Historia del Arte , PUC Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, UNAB. Diplomada en Actualización en el Nuevo Sistema Procesal Penal, UNAB.


NUEVOS TIEMPOS... NUEVOS PROPÓSITOS


En este último tiempo la manera de vivir e incluso de pensar ha cambiado. Antes de la pandemia parecíamos tener menos conciencia de la importancia de transitar por la vida con propósitos claros y había menos comprensión del gran valor de las vivencias simples y cotidianas, sobre todo de la relevancia y riqueza de ser parte de un colectivo en un mundo común.


Vivíamos corriendo, acostumbrados a una rutina donde no era habitual hablar de las emociones y con poco espacio para expresar los sentimientos.

Nos reuníamos y comunicábamos, pero se había perdido la percepción de la importancia de convivir, dialogar y reflexionar. Llevamos casi dos años viviendo una realidad inesperada, llena de incertidumbres y limitaciones, donde perdimos cosas fundamentales como la posibilidad de vivir el contacto espontáneo cada día con los demás y la disposición de nuestro tiempo y en esa añoranza felizmente nuestros propósitos cambiaron. Cuestionar los propósitos ha tomado mucha relevancia hoy, por su relación directa con el tiempo y la falta de control de la realidad, por lo mismo tener objetivos claros de vida es vital para cada pequeño paso que se da y en el que hoy debemos tener la capacidad y humildad de reconocer nuestras limitaciones y de valorar las verdaderas necesidades humanas. Por lo mismo, hoy ha despertado un propósito de vida con más coherencia, que incluye la búsqueda de la evolución y trascendencia humana, la que definitivamente sólo puede alcanzarse considerando especialmente una relación de colaboración entre los hombres, con la naturaleza y de todos los seres que habitan el planeta. En este estado de mayor claridad, el individualismo ha perdido protagonismo y empezó a florecer la importancia y el tremendo sentido de compartir la vida e interconectarnos, recuperando parte importante de la esencia de lo que es ser humano, con conciencia de la necesidad de convivir y nutrirnos de los demás. Hoy lo verdaderamente importante será incorporar en nuestro propósito de vida nuestras convicciones, virtudes y valores, para vivir acorde no solo con lo que queremos lograr, sino con lo que queremos ser, entendiendo que el mundo en que vivimos tiene como principal característica el ser un lugar común que nos pertenece a todos como colectivo, por lo que un propósito vital será aprender a convivir como humanidad con respeto, amor, mayor colaboración y solidaridad, comprendiendo la importancia de recuperar la armonía y comunicación. Esperemos que esta experiencia nos sirva para recuperar la esperanza de vivir en un mundo mejor con más reflexión, ternura, confianza y amor entre los hombres y con la naturaleza. Intentemos incluir dentro de nuestros propósitos, el ser capaces de cumplir como seres humanos lúcidos con los desafíos políticos, sociales y medioambientales actuales pensando en el bienestar general de los seres humanos y de su entorno.

Que podamos volver a dialogar y reflexionar sobre el verdadero sentido de las relaciones sociales, entendiendo que pese a todas las diferencias sociales, culturales, políticas etc. existe un solo universo para todos nosotros y que todos somos parte vital de la existencia. Que nuestro principal propósito sea vivir con más conciencia, simpleza y sabiduría, para lograr reconocernos como parte de un colectivo donde todos debemos trabajar para hacerlo más solidario y humano.