Columna de YOLANDA PIZARRO

Especialista en tema de género, Directora de equidad de Género , Lares Hub.


¿POR QUÉ LAS MUJERES EN LA NUEVA CONSTITUCIÓN?



Se ha venido produciendo un consenso a nivel internacional, refrendado por acuerdos y pactos del sistema de Naciones Unidas y otros organismos, que poblaciones o grupos históricamente marginados de las esferas de poder –como los pueblos indígenas o las mujeres–, o ciertas minorías étnicas, religiosas, lingüísticas, deben ser representadas por sus propios integrantes para asegurar una representación adecuada”, dice el documento Mecanismos de cambio constitucional en el mundo, análisis de la experiencia comparada, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


En primer lugar y desde mi perspectiva, Chile necesita una nueva Constitución que refleje un Estado más inclusivo, equitativo e igualitario. Como segundo punto , esa Constitución debe escuchar y recoger las demandas de género, en particular las del femenino que son las que estuvieron ausentes en la elaboración de la Carta Magna de 1980. La multiplicidad de realidades , necesidades e intereses de las mujeres, NNA (niñas, niños y adolescentes), adultas mayores, de la diversidad sexual, migrantes y en situación de discapacidad serán recogidas por 155 mujeres y hombres que la redactarán avanzando hacia la construcción de una sociedad más democrática e inclusiva que, además , debe proyectarse hacia un urgente desarrollo sostenible.


La pandemia que estamos viviendo ha visibilizado con más fuerza que este orden social, cultural, económico y político es desigual y que afecta principalmente a las mujeres y las niñas. Requerimos un orden más justo y solidario que esta nueva Constitución nos permitirá instalar desde una perspectiva de derechos humanos y de género.


Esta nueva Constitución tendrá un carácter único en el mundo contribuyendo con ello a superar las desigualdades que existen en la sociedad proponiendo, dentro de otros temas, hacer frente a la crisis territorial que atraviesa nuestro país, relevando el derecho a una vida libre de violencia, derechos sexuales y reproductivos y el derecho al trabajo de mujeres y hombres en igualdad de condiciones, poniendo énfasis en la corresponsabilidad de la crianza de hijos e hijas ,el cuidado de terceros, adultos mayores y personas dependientes además del trabajo doméstico no remunerado.


Ad portas de vivir el primer proceso constituyente paritario del mundo, es de suma relevancia instalar en el debate público la importancia de la redacción de la nueva Constitución incluyendo la voz de la comunidad LGBTIQ+ y de las comunidades indígenas junto a las ya mencionadas .


Realizar este ejercicio de paridad nos muestra un modelo virtuoso que se debe proyectar en otros espacios de participación y toma de decisiones , como en los poderes ejecutivo, judicial y legislativo, partidos políticos y ministerios, entre otros como un real ejercicio de democracia paritaria y forma de organización inclusiva permitiendo con ello generar un nuevo trato que modifique el orden de género y las relaciones que se establecen en la sociedad chilena , poniendo énfasis en aquellos puntos donde hemos sido particularmente discriminadas.


Llegó el momento de la que historia sea escrita por las mujeres desde una perspectiva del conocimiento que incorpora la equidad de género como eje transversal de la nueva Constitución.