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Columna de YENNIFFER DAVIDOVICH

Gerente General MATZA.

LA CONFIANZA ¿ES UN VALOR? ¿ES UNA ACTITUD DE VIDA? ¿CÓMO SE MANIFIESTA? ¿QUÉ RESULTADOS TENEMOS EN NUESTRA VIDA Y NUESTROS NEGOCIOS?


La confianza es un valor, en tanto se desarrolla y se cultiva para uno mismo (tratando de adquirir confianza) o para los demás (para proyectar y generar confianza). Se comprende que confianza viene del verbo confiar, y esto significa: “Depositar en alguien, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto o cualquier otra cosa” / “Dar esperanza a alguien de que conseguirá lo que desea” o “Esperar con firmeza y seguridad”.

La confianza, como virtud y como valor, no se logra de la noche a la mañana. Debe cultivarse. Se desarrolla, como cualquier dimensión humana, con la repetición continua de acciones de servicio, de buen ejemplo, de promesas cumplidas, de la práctica y defensa de la verdad, de la transparencia en el actuar, de la coherencia con sólidos principios, de responsabilidad y justicia social, etc. La confianza es indispensable en cualquier organización, sea en la familia, escuela, empresa, el estado, y, en definitiva, la sociedad. A mayor confianza entre los miembros, más unidad y, con ella, mayor desarrollo y motivaciones para crecer.


Las mujeres en este sentido hemos tenido siempre un rol fundamental en los negocios y empresas que emprendemos, sobre todo porque está detrás de nosotros nuestro nombre, el prestigio y sobre todo el hecho de hacer las cosas bien a la primera.


Nuestra Misión y Visión como Mujeres INfluyentes, estamos demostrando nuestro rol, creando valor a través de nuestras acciones, comprometiéndonos con las demás mujeres que necesitan confianza, generando cambios en el entorno, desde nuestras familias, nuestra comunidad, estableciendo un faro para muchas otras mujeres emprendedoras, puedan extender sus alas y dejando de soñar, hoy comiencen por fin a volar.