Columna Inspirada en SHEILA MORATAYA

Psicoterapeuta, Coach y Terapeuta para mujeres y parejas.


WOOLLYING?



"La energía femenina es muy poderosa, y esa misma fuerza podemos usarla para potenciarnos o boicotearnos".


El acoso entre mujeres también existe, has oído del wollying?


Para Sheila Morataya, el fenómeno del wollying ha crecido precipitadamente con el surgimiento y popularización de las redes sociales, debido a que da la aparente libertad de expresar cualquier pensamiento por no tener a las personas frente a frente.


Llamamos wollying (woman + bullying) a esa forma sutil con la que nos agredimos las mujeres. Muchas veces, es una manera de crear pertenencia cuando no la hay: qué mejor manera que criticar a otra para sentirte acompañada o fuerte. Son patrones que nos rigen desde las sociedades patriarcales y que nosotras seguimos comprando: "divide y reinarás".


La Coach indicó que cuando la mujer carece de autoestima y de valores, entonces puede convertirse en victimaria de otras féminas al llenarse de miedo porque esa otra persona representa lo que se quiere o anhela. “Hay mujeres que definitivamente por llegar a un lugar no les importa pasar encima de otras mujeres”.


“Y es que no estamos hablando de un tema menor: 31% de los casos de maltrato abusivo repetitivo en el trabajo es realizado por mujeres contra otras mujeres.” Según el Workplace Bullying Institute de Estados Unidos, en ese país las mujeres maltratadoras en más del 67% de los casos  tienen a otras mujeres como víctimas (Marcela Castro).


Vivimos en una sociedad en la que todos contribuimos al desprestigio de los otros, sin darnos cuenta de que muchas veces invadimos sus vidas con una impunidad y complicidad sorprendentes; el desprestigio y la crítica hacia el contrario está mejor visto que la defensa de sus derechos.


“Usar bien la pólvora femenina es hacer un fuego con ella, pero no el que arrasa, sino el que abriga y reconforta. Es convertirla en fuegos artificiales y festejar otras maneras de vivir la feminidad y, sobre todo, la nueva hermandad que nos merecemos.” Dalia Gutmann.


Es necesario detenernos a observar de que forma nos relacionamos con otras mujeres; ya que muchas veces tendemos a “normalizar” comentarios, conductas y acciones, participando activa o pasivamente del wollying en nuestro entorno social, laboral y hasta familiar.