top of page

Columna de SARAI BELTRAN

Guadalajara ( México) Mujer en un país en donde duele serlo/ Luchadora incansable contra la violencia de género. /Es escritora, conferencista internacional y empresaria con más de doce años de experiencia en el desarrollo de su liderazgo./ Autora del libro “Nada en mi historia habrá sido en vano”, obra galardonada con un Primer Premio Literario y recientemente distinguida con el sello de Best Seller por su casa editora.


DE LO INTIMO A LO COLECTIVO: MI TRAYECTO DE EXPANSION



En mi recorrido he comprendido que la verdadera influencia no se mide únicamente en cifras empresariales, sino en la capacidad de abrirse con autenticidad y vulnerabilidad.


Durante años mi energía estuvo enfocada en sostener mi empresa, en cumplir con los roles que el mundo corporativo exige.


Cuando decidí observar con lupa mi interior, mostrar mi vulnerabilidad y publicar el libro que tan íntimamente escribí, descubrí nuevos horizontes: compartir mi historia me abrió puertas valiosas que jamás imaginé dentro de mi eje empresarial.


Después de esas puertas, llegaron caminos que me llevaron a otros ambientes, donde pude reconocer el trabajo de mujeres diversas y sumar mi voz a proyectos distintos al mío, creando sinergias que derivaron en metas conjuntas.


Ese acto de sinceridad me llevó a espacios inesperados, como la Prisión Femenina estatal de Xolol, donde compartí con mujeres que atraviesan una experiencia que yo misma logré sobrevivir.


También llegaron invitaciones a escuelas de formación secundaria, donde pude hablar con jóvenes sobre la importancia de creer en sus talentos y de imaginar futuros distintos. En esos encuentros, el impacto fue doble: yo compartía mi experiencia, pero recibía a cambio la frescura de sus preguntas y la fuerza de sus sueños.


Un ejemplo de esta apertura fue viajar a Madrid y compartir mi voz en un espacio internacional, donde pude conectar con nuevas perspectivas y ampliar mi red más allá de las fronteras. Esa experiencia me recordó que la influencia se expande cuando se comparte y se abre a lo diverso. Mi empresa sigue siendo un espacio de retos y aprendizajes, pero ahora se nutre de la energía que proviene de esas conexiones externas.


El libro, las visitas a la prisión, las charlas con jóvenes, el viaje a Madrid y las colaboraciones con mujeres influyentes han tejido una red que sostiene mi crecimiento personal y profesional. Hoy puedo decir que mi potencial se ha expandido porque me atreví a mostrarme vulnerable, y esa decisión abrió caminos que jamás hubiera transitado sola.


El aprendizaje en mi trayecto es el siguiente: Nada como mirar a los ojos con total empatía, abrir la mano de forma generosa hacia aquello que vibra contigo y brindar tiempo para visitar alguna escuela, dejando una huella que transforme.


Mantente en movimiento, aporta con el corazón. Que la congruencia sea tu bandera.


Voltea hacia el lugar más cercano de tu entorno, comienza allí. Ve a donde ha dolido crecer y encontrarás de nuevo la motivación. Inspira a otras por los millones de veces que buscaste inspiración desesperadamente.


No temas solicitar un tiempo de escucha en alguna institución. Ve sin miedo, elige creer que nos necesitamos para crecer y expandirnos


@yosoysaraibeltran

 

 
 
 

Comentarios


bottom of page