Columna de OLGA PIZARRO

Bachiller en Matemáticas, Licenciada en Economía; Ingeniero Comercial Universidad de Concepción;

MBA Universidad Adolfo Ibáñez. Máster Interuniversitario en Metodología en las Ciencias del Comportamiento y Salud UNED-Autónoma de Madrid-Complutense.


DIVAGACIONES RESPECTO AL LIDERAZGO.

¿Quieres liderar?, muchos años interactuando con ejecutivos y ejecutivas, me lleva a pensar que efectivamente se repite un concepto que me ha tocado enseñar por años en administración, ¿existe diferencia entre gestión y liderazgo?


Cada vez me convenzo más que la diferencia no es vista a nivel gerencial, pero si es vista por quienes son sus colegas o por las personas que dependen de estas gerencias.


Lo digo porque aparentemente al poseer un cargo, la persona se ve absorbida en un efecto extraño que nace del sólo hecho de tomar el poder, cuando se siente este poder, los que no lo tienen, comienzan a congraciarse con él o ella. Así él o ella que tiene el poder, siente una sensación nueva, que comienza paso a paso, sutilmente siente que está haciendo las tareas de manera correcta, que cada vez más personas encuentran que su proceder está bien logrado, incluso puede llegar a pensar que a todos le gustan sus historias, hasta el extremo de que sus chistes son los mejores.


En la mayoría de los casos, tal situación, es un espejismo o quizás simplemente superficial, está ligada al poder del cargo, lo que no necesariamente se acerca a liderazgo.


Liderar, supone influir en otros, para que realicen acciones que lleven a conseguir objetivos de la organización. Esto muchas veces se malentiende, como querer que se cumplan los objetivos de quien ostenta el cargo de jefatura, es diferente trabajar para los objetivos del jefe o jefa, que para los objetivos de la organización.


Entonces, la propuesta, es considerar el rumbo del liderazgo. Al igual como antes de iniciar un camino, preparamos lo que llevaremos, nos interesa conocer previamente la ruta, también, existe a nivel personal una disposición, preguntándonos ¿qué llevaremos?, además de pensar ¿con qué nos encontraremos?

El camino del liderazgo implica en primer lugar conocerse a sí mismo, saber de nuestras fortalezas y de nuestros miedos. De ese modo podremos guiar a otros, con empatía, con claridad, con transparencia, de manera integra respetando los tiempos y espacios de crecimiento que tienen los demás, siendo sus compañeros o compañeras en la ruta, además de sentirnos acompañados.


Reflexionando respecto a la actualidad, algo que nos reforzó esta pandemia, es tener mayor certeza, de que ya no se requiere de esa autoridad distante, de sentirse por sobre los demás, se requiere tomar consciencia, entender este mundo complejo, se necesitan soluciones innovadoras, creativas que provienen de los equipos, ratificando que las ideas no tienen jerarquía, y menos la consecución de ellas.


No dejemos de utilizar la empatía y la colaboración; entendiendo que los caminos no se recorren solos o solas, más bien, en equipo, de manera tal de llegar a la meta todos y todas.