Columna de MARISOL CAMIROAGA

Periodista. Ex Directora de revista CARAS y ex Directora General de revistas de Televisa. Hoy docente del Campus Creativo UNAB y Asesora Estratégica de Proyectos y Directorios.

LA INVITACIÓN ES A ROMPER EL PARADIGMA DE LA FORMA EN QUE NOS COMUNICAMOS, PARA TRANSFORMARNOS DE COMUNICADORAS TRADICIONALES A VERDADERAS AGENTES DE CAMBIO.


Desde que se fundó Mujeres Influyentes, en 2016, tengo el orgullo de pertenecer a esta comunidad como parte de su directorio, junto a mujeres potentes que inspiran. Que me inspiran.


Desde ese sentimiento, que me mueve desde hace 30 años a generar historias y escuchar experiencias, hoy quisiera hacer una reflexión de género, respecto del cambio profundo que estamos viviendo como sociedad, donde pasamos de la llamada Era Digital a la Era de las Emociones. Tengo la certeza de que cada una de nosotras tiene un rol relevante y protagónico.


La invitación es a romper el paradigma de la forma en que nos comunicamos, para transformarnos de comunicadoras tradicionales a verdaderas agentes de cambio.


La pregunta que me hago en este nuevo modelo de audiencias es ¿dónde queremos estar?, ¿dónde quiero estar?


Las personas hoy son las protagonistas de cualquier proceso, organización, proyecto e institucionalidad. Ya no tienen retornos los poderes formales e impersonales. Las decisiones se deben tomar con la gente. Por ejemplo, mientras en Chile los medios de comunicación tradicionales cierran, en el mundo se fortalece el concepto del periodismo ciudadano en plataformas jamás imaginadas.


Si queremos crear una estrategia, un proyecto, un emprendimiento, es vital generar procesos participativos desde el origen. Por eso el valor de cambiar las estructuras tradicionales y crear áreas multidisciplinarias, colectivas, con miras a un gran propósito. Me anima profundamente el contexto de la economía colaborativa, fomentar la cocreación y los bancos del tiempo, donde ya no existe la falta de recursos, sólo la cultura del talento.


Quien no tenga esa sensibilidad, sin duda no tendrá legitimidad en este nuevo escenario, donde la confianza y la credibilidad son los valores de los nuevos líderes. Fomentar diálogos honestos, para aprender de las crisis. Hoy aparecen infinidad de agentes poderosos que ponen en relevancia la urgencia de la empatía y los acuerdos. Conexión colectiva. Grandes inspiradores.


Son los tiempos de la transparencia. La autenticidad, la coherencia, la consistencia y la constancia nos guiarán a alcanzar el propósito. Muchos olvidan de dónde vienen, y eso en el caso de una organización es fatal, pero más profundo el error es si te olvidas hacia dónde quieres ir.