Columna de MARÍA DOLORES LASEN

Ingeniero Comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magister en Dirección Financiera de Universidad Adolfo Ibañez.

Asesora y Directora de empresas en Dirección Financiera, Directora Asociada en Altadirección Capital. Directora de Emprendimientos en Mujeres Empresarias, líder de la Mesa Financiera, Económica y Tributaria de REDMAD (Red de Mujeres Alta Dirección), Gerente Finanzas de Comercializadora Soymás, mentora de emprendimientos a través de la alianza Sence-REDMAD y Fundación Soymás con G-100.


REDES DE APOYO PARA MUJERES EMPRENDEDORAS VULNERABLES



Conforme se ha reiterado en diversas publicaciones, la actual crisis ha afectado laboralmente más a las mujeres que a los hombres, lo que no constituye ninguna novedad, al menos, mientras en nuestro país no existan políticas integrales de apoyo a las trabajadoras. Hoy, más que nunca, el mercado formal femenino necesita efectiva flexibilidad en el trabajo, establecimientos seguros para el cuidado infantil, subsidios bien focalizados y disminución de costos de contratación, entre otros.


En Fundación Soymás, a través de la experiencia vividas por nuestras ex alumnas, hemos sido testigos de lo anterior. Es así como muchas de ellas, cuyos contratos de trabajo fueron suspendidos, no tienen la posibilidad de volver por no tener quien cuide a sus hijos, viendo en el emprendimiento el único mecanismo para satisfacer sus necesidades económicas. A ello debemos sumar todas aquellas mujeres que necesitan iniciar algún tipo de actividad económica.


Fundación Soymás, plenamente consciente de tal realidad, participa en el concurso de emprendimiento “Nada nos detiene, La Pintana” en alianza con el G-100, la Municipalidad de La Pintana, Fundación SURA, VICAPITAL y Chile Fondo; al que se presentaron 420 postulaciones, siendo el 85% de mujeres. Además de estímulos en dinero a los 4 primeros lugares, lo más relevante es que se harán mentorías a 99 emprendedores, de los cuales 82 son mujeres. El beneficio de las mentorías es algo comprobado, tales como, obtención de la experiencia práctica y profesional, construcción de redes, empoderamiento del emprendedor y apoyo para enfrentar determinadas dificultades.


Dado el interés y éxito de demanda en este concurso, sin temor a equivocarnos, se puede afirmar la necesidad de contar con más fondos para replicar programas públicos y privados de emprendimiento similares que permitan incorporar a más mujeres a la actividad económica de nuestro país.