Columna de GABRIELA SALVADOR

Directora Ejecutiva VanTrust Capital.


ÁNGELES Y DEMONIOS



Chile : Territorio de Extremos , desierto versus hielos antárticos. Tal vez sea esta radical dicotomía , es la que marca en parte nuestra tendencia colectiva para habitar *ideológicamente*en los puntos extremos.   Es claro que nuestra historia está marcada por momentos intensos, pero la realidad es mucho más amplia, especialmente en estos tiempos, donde las opciones no sólo se reducen a blanco o negro, derecha e izquierda, pues aún teniendo claro que existen cosas buenas y otras malas, hay también otras dimensiones igualmente importantes en espacios intermedios , relativos, neutros.   Me referiré a la riqueza , tan demonizada , siendo que pertenece al tercer grupo de las neutras. en sí misma no es buena ni mala, si no es materia, es neutra , siendo el resultado de un quehacer, donde cada empresario , PYME , emprendedor, Estado : puede optar entre utilizarla para hacer el bien o el mal, dependiendo de cómo y para qué se utilizan los recursos e ideas. Desde esta perspectiva reduccionista si se quiere, no todos los ricos son Demonios, ni todos los pobres son Ángeles. Tampoco el Estado queda exento de cuestionamientos dependiendo de cómo utilizan sus ingresos y/o administran sus deudas para generar el ansiado bienestar a sus ciudadanos. 

Efectivamente hay cosas que son malas y nunca se transformaran en buenas, a modo de ejemplo la esclavitud, la crueldad y la deshonestidad, y otras que son Buenas y nunca podrán ser malas como la Templanza, la Justicia, la Prudencia.   Volviendo a la riqueza, si analizamos por ejemplo el porcentaje de gasto público sobre el PIB (riqueza generada por un país), como el nivel de endeudamiento estatal, en sí mismos estos indicadores no son ni buenos ni malos, sí en cambio podremos dar un juicio de valor respecto de qué tan bueno o qué tan malo sea el Estado como administrador de estos gastos y/o deudas, si evaluamos cuánto de ello finalmente llega e impacta a sus ciudadanos en la base social.   Ahora bien, tomaré casos que evidentemente que no son comparables con Chile , para que se entienda aún más , que el enfoque en el buen uso de la riqueza depende de quien esté a cargo de su administración, es quien puede generar , miseria o bienestar. 

Si analizamos comparativamente el gasto público en relación al PIB, Alemania 44.6%, EE.UU. 35.14% y Chile 24.36%; a partir sólo de la estadística pudiera inferirse que el Estado chileno es mucho más liviano proporcionalmente en el gasto en relación a su Producto Interno Bruto. Pero siendo algo más rigurosos, podremos ver que la tasa del PIB de Alemania en salud corresponde a un 9,5%, mientras que EE.UU. un 13,9% y Chile sólo un 5,0%. Concluiremos entonces que el Estado chileno ¿es la mitad de bueno que Alemania y EE.UU. Lo propio ocurre en el ratio educación /PIB donde Alemania ostenta un 4.9%, EE.UU. un 4,7% y Chile 5.4%. Acaso ¿nos dirían estas cifras que Chile tiene mejor educación que Alemania y EE.UU.?   He escogido a propósito la comparación con EE.UU. y Alemania ya que inequívocamente respecto a salud y educación son dos países referentes en calidad y niveles de excelencia, lo que por ende nos lleva deducir que el Estado chileno no está tan mal, pero aquello no pasa la prueba si revisamos los millones de pesos gastados (o mal gastados) en salud y educación, y eso sí que es relevante para determinar cualitativamente si un Estado o Programa País ha sido en el largo plazo bueno o malo.   Qué decir de los empresarios -tan denostados y demonizados- a quienes se apunta a menudo para juzgar generalizadamente ante los errores pero también a quienes se acude con urgencia para las soluciones. Aquí, me gustaría relevar que esta semana la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) proactivamente anunció la creación de un “fondo privado de emergencia para la salud de Chile” que alcanza los $50.000 millones de pesos (unos US$60 millones de dólares al cambio actual); y en momentos tan críticos como los que vivimos y se nos viene, el silencio y la pasividad de ciertos sectores hablan por sí solos. Consensuemos al menos que lo que la CPC ha hecho esta semana, es de Ángeles.     Sobre la Eficiencia del gasto público, en EEUU un 38% del Gasto queda en el Estado versus Chile que es un 51%.   Estamos en la antesala de una inevitable recesión mundial con todos los impactos que ello traerá a nuestra debilitada economía doméstica, situación donde lamentablemente las grandes empresas y obviamente las PYMES serán fuertemente golpeadas. Frente a este dramático escenario es esperable que los próximos años no serán periodos expansivos, y no será una tarea fácil para quienes estén en potestad de asignar esos porcentajes del PIB/Gasto Publico -per se “neutro “- porque tanto ahora y en lo futuro será determinante en qué se asignen estos recursos para cuidar la sostenibilidad social y económica de nuestra nación.   Serán ellos Ángeles o Demonios?. Es Responsabilidad de todos que quien queremos que haga buen uso de nuestra riqueza