top of page

Columna de FABIOLA OLATE

Fabiola Olate reunió todas sus vivencias, experiencias y estudios para Fundar con vocación de servicio y consciencia social activa, la Comunidad Mujeres INfluyentes en el año 2016.

Diseñadora de profesión. Cuenta con estudios de psicología humanista, Couseling ECP. Es Certificada Coach Ontologico en Newfield Network.


AUTO-CUIDADO: EL ARTE DE CUIDAR BIEN DE TI MISMA

Cuidar de nosotras mismas es tener la consciencia y prioridad de entregarnos siempre lo que nuestro ser integral necesita.


“No podemos dar lo que no tenemos”. Esto es tan cierto como que respiramos.


Cuando hago talleres o tengo sesiones de coaching con mujeres, ellas siempre hablan del sentimiento de culpa que les provoca el cuidar primero de ellas mismas.


Ustedes saben que cuando viajas en avión y hay una emergencia, sale más aire que lo que entra al avión, lo que puede ser producido por un mal funcionamiento del sistema de ventilación o por fugas en el fuselaje, los sensores de la aeronave se activan y aparecen las máscaras. Tras ello, simplemente es necesario seguir los protocolos y obedecer a la tripulación poniéndose primero la máscara, antes de ayudar a los otros.


Algo parecido pasa con nuestras necesidades en el día a día. No podemos estar al servicio o ayudar a otros sin primero llenarnos de nosotras mismas en todos lo aspectos, porque si no vivimos en la carencia.


Muchas de las veces culpamos a los otros, a la falta de tiempo, al trabajo, etc. Tenemos que aprender a responsabilizarnos de nuestros actos y consecuencias.


“El cuidado consciente de si” no responde a las reglas del mercado, aunque tampoco pretende oponerse. El auto-cuidado incluye la vida de placer pero lo enmarca dentro de algo mucho más esencial y sustancial: nuestro auto-realización personal.”


Sabes lo que tienen en común las personas que son más felices, sanas por dentro y por fuera?


Según la medicina general, psicología positiva y la neurociencia, existe una característica típica en estas personas y es: altos de niveles de “estamina” o “energía”.


Para lograr tus objetivos y disfrutar de las mejores cosas de tu vida necesitas estar en tu mejor condición. No puedes llegar muy lejos si siempre estás cansada, agotada por los retos diarios o drenado por el estrés.


La “estamina” algunos entendidos la definen como el “vigor” o la habilidad de sostener un esfuerzo físico o mental prolongado; también se puede definir como la fortaleza, la resistencia y determinación que se requiere para cumplir con nuestros retos a largo plazo como: los proyectos de trabajo, los estudios y las responsabilidad y el esfuerzo que conlleva la crianza de los hijos.


Entonces, para lograr estar más alertas, recuperar nuestro “vigor” y mantener nuestro entusiasmo por la vida necesitamos cuidar de nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra energía y nuestro bienestar de manera continua y con un nivel alto de consciencia.


Para esto existen tres principios fundamentales de auto-cuidado que contribuyen a nuestro funcionamiento óptimo:


Principio 1 – Renovación y Descanso

  • Dormir bien: El descanso es el paso número uno para un funcionamiento óptimo, nada sustituye 7hrs de sueño como mínimo. De hecho el Dr. Daniel Amen autor de “Change your Brain, Change your life” asegura que la falta de sueño nos hace tomar decisiones poco inteligentes o pobres para nuestras vidas; y de hecho, si se les preguntara a los candidatos en una entrevista de trabajo cuanto duermen en promedio, sus respuestas podrían revelar mucho sobre sus niveles de concentración y estados de ánimo.

  • Tomar “break” o “descansos” de 5 min por cada hora de trabajo: mantiene nuestro cerebro alerta e incrementa nuestra creatividad. Pararse por una taza de café, tomar aire o mirar por una ventana funciona bien para distraerse y recuperar la energía y el enfoque.

  • Oscilar entre recreación y trabajo: Para manejar el estrés es importante aprender a oscilar entre las responsabilidades, retos y problemas y, los momentos de recreación y entretenimiento; ya que el enfocar nuestra atención en otra cosa, distraernos, reírnos o cambiar nuestro estado emocional, aunque sea temporalmente, nos ayuda a “soltar” la carga que nos produce la presión constante de la vida diaria.