Columna de FABIOLA OLATE

Fundadora & Presidenta ejecutiva comunidad Mujeres INfluyentes.


LA EDUCACIÓN, TIENE QUE VENIR DESDE EL HOGAR



Jueces, profesores y psicólogos coinciden en que la desigualdad es el germen del maltrato a las mujeres, pero alertan de que hace falta más que talleres en las escuelas: El adolescente trae de casa el machismo sin saberlo.


Una profesora de Secundaria, que no quiere dar su nombre –asegura que ha tenido roces desagradables con sus compañeros de trabajo por esta cuestión, dice que todavía hay “muchos docentes que transmiten valores de hace 30 años: animan a las niñas a estudios de 'mujeres' y no les importan demasiado los comentarios sexistas en clase porque ni siquiera los reconocen”. Está todo tan normalizado que hasta las niñas no son capaces de darse cuenta de esto.


Esta educadora, con 30 años de profesión, ve bastante evolución en las alumnas y algo más tímida en los alumnos desde que empezó a dar clase hasta hoy. Pero avisa: “Los adolescentes traen las ideas machistas de casa sin saberlo. Sus padres tienen de 40 a 50 años y, en general, esa esa generación aún tiene muy arraigada la idea de que la mujer es alguien subordinado, salvo algunas excepciones. Yo he llegado a escuchar a una alumna que ella se formará para tener un trabajito, porque el que realmente tiene que ganar dinero en el futuro es su pareja. Nos es casi imposible luchar contra lo que se lleva escuchando toda la vida a padres o abuelos. Con esta mentalidad de 'segunda de a bordo' en una relación, una mujer está muy expuesta a la violencia.


El segundo gran problema, en su opinión, son las redes sociales, los medios de comunicación y la publicidad, que animan a ser una mujer complaciente, que invierte tiempo y dinero en estar siempre “linda” entre otros cientos de estereotipos que no dejan avanzar.


Oficialmente se hacen esfuerzos por enseñar qué es la igualdad a niños y adolescentes. Se pone el acento en el concepto de igualdad (y no en la violencia) porque la violencia contra las mujeres nace directamente de la desigualdad.


Según su experiencia, no hemos avanzado mucho. Lo sabe porque cuando aborda estas cuestiones con adolescentes es complicado llegar a ellos: ya tienen ideas erróneas de todo. Les parece que los celos son amor y que, cuanto más celoso sea su novio, más las quiere. A ellos les decimos: ojo, que llamar a tu polola 25 veces al día es violencia. Pero ellos no lo ven así.

Yo he llegado a saber de una niñita a la que su pololo le prohibió ir al instituto. Y los insultos están muy normalizados.


La Fundación Soymás lanzó una campaña para el 8 de Marzo, llamada #NoSoyUnObjeto que busca promover el empoderamiento femenino.


Toma tu labial morado y escribe claro: #NoSoyUnObjeto. Ese es el llamado de la campaña que inició la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar (Juanfe) en Colombia, que tiene como desafío contribuir a erradicar la violencia contra la mujer, abordando la cosificación del género femenino, las etiquetas y los estereotipos que se manejan frente a ellas en la sociedad.


La idea nace puesto que las estadísticas de abusos y violencia sexual en adolescentes son preocupantes en el mundo. Para el caso chileno y específicamente en el contexto de las alumnas de la Fundación Soymás, ubicada en La Pintana, la comuna con mayor índice de embarazo adolescente, los números alarman.

“Un 67% de nuestras alumnas ha sido víctima de violencia y un 33% de abuso sexual”, afirma Francisca Cholakis, Directora Psicosocial de Fundación Soymás. “Además, el 30% de las matriculadas a principio de año deserta por poco apoyo de sus parejas.


La educación tiene que venir desde el hogar, desde muy pequeños, ya que es la clave para combatir el origen de la violencia machista.