Columna de FABIOLA OLATE

Fundadora y Presidenta Comunidad Mujeres INfluyentes.


ABRAZANDO CON AMOR Y GRATITUD LO VIEJO Y ABRIÉNDOLE LOS BRAZOS DE IGUAL MANERA A LO NUEVO.

El 2019 para muchos (incluyéndome) ha significado un año de mucha reflexión e introspección, también de cambios profundos que han obligado a tener que reinventarse dejando atrás todo aquello que ya nos venía haciendo ruido y se sentía como una molesta piedra en el zapato.


Este año que se va una de las palabras que me llevo es INTEGRIDAD y con ella esta frase que para mi la representa “hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando.”


En una certificación internacional de mentores de calidad que realicé este año pude trabajar y reforzar en mi la palabra “CALIDAD”. Si pensamos que nadie nos está observando, que nadie nos ve y hacemos las cosas con cuidado, dedicación y con amor, significa realmente que esos valores son nuestros.


Si ponemos principal cuidado en hacer nuestro producto (nosotros mismos, nuestro trabajo, nuestras relaciones, nuestros proyectos) de la mejor forma, cuidando los detalles, haciendo el mejor producto posible cuando nadie nos controla, eso es calidad. Esto se aplica a la Calidad humana también.


La calidad impuesta de poco sirve, debe ser algo interiorizado, algo asumido, que forme parte de nuestros valores que estén arraigados y enraizados en nosotros mismos de tal forma que ninguna tempestad los logre tirar al suelo y menos pensar siquiera en tener que transarlos.


GRATITUD es otra palabra que me llevo este año, y estoy aprendiendo a aplicar en mi día a día.

Según Cicerón "la gratitud no es solo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás."

Se dice que las personas que son agradecidas tienden a ser más felices, menos estresadas, logran mayores niveles de control de sus circunstancias, crecimiento personal.


La COMPASIÓN es algo que hemos dejado de poner en práctica y que tenemos que recuperar lo antes posible como sociedad.


La compasión es un valor humano que conjuga la empatía y la comprensión hacia el sufrimiento de los demás de forma transversal poniendo ante nosotros el valor de los seres vivos por sobre todas la cosas.


Por último no podemos olvidar que “en la vida todo regresa".


La maldad vuelve al remitente, el amor a quien lo ha dado, las mentiras a quien las ha dicho, la envidia a quien la siente.


Al final de cuentas, la rueda de la vida gira para todos por igual”.