Columna de ERICA PAVEZ MELLA
Actualizado: hace 5 minutos
Directora Independiente/ Consultora Senior/Cofundadora de RedMad.
ENTRE EL PLAN Y LA INTUICIÓN: VALIÓ LA PENA

Crecí rodeada de viñedos, 3 hermanas, estuve en 3 colegios de niñas donde fui muy buena alumna.
Fui gimnasta, disciplina que combina fuerza, flexibilidad, equilibrio y coordinación con movimientos acrobáticos y estéticos.
Imagino que parte de esto me acompañó cuando estudié Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile, Postgrado en Finanzas, o formaciones en Gobierno Corporativo y mentoring, sabía que la perseverancia diaria da frutos, ni me pregunté si podía o si debía, solo lo hice.
¿Valió la pena?.
Injustas críticas tuvo el libro Lean In de Sheryl Sandberg (2013), cuando escribió acerca de este tema, yo creía, al igual que ella, que todas las mujeres podemos hacer del trabajo diario un día extraordinario.
Empecé joven en la explosiva industria del leasing, éramos 3 en una filial de banco y en 3 años fuimos 250, ejercí como Gte.de Finanzas y Ventas. Crucé luego a Gerencias en manufactura aprendí a transformar para “exportar”, y luego me sumergí en el fastfood donde aprendí a escalar y valorizar franquicias.
El razonamiento causal imperaba, objetivos claros, metas, revisión trimestral, funcionaba bien.. hasta que el contexto cambió, más rápido que las metas. Intuía que había que pensar de otra manera; el nombre inverso a lo causal es razonamiento effectual (Effectuation Sara Sarasvathy): partir de lo que uno ya tiene, no de lo que no tiene - quienes somos, que sabemos a quien conocemos y nos conoce- , y construir a partir de ahí, aceptando la incertidumbre como materia prima. No se trata de elegir entre uno u otro, se trata de saber cuándo usar cada uno.
A los 33 años estaba en un directorio gremial. Roberto Fantuzzi vio mi potencial, aun yo con 2 de mis 4 hijos pequeños. Éramos 17 directores hombres y yo. Aprendí temprano que si tienes autoridad, puedes transformar, si no la tienes, siempre puedes influir.
Cuando un día miré alrededor y vi tan pocas mujeres en directorios (3%), no me quedé en la queja. El 2015 cofundé RedMad (Red de Mujeres en Alta Dirección) en Chile junto a 31 ejecutivas. Hoy somos más de quinientas. Fue una experiencia effectual: partimos con lo que teníamos —experiencia, ganas y una red pequeña— y fuimos creando el camino sin mapa, hasta hoy; tenemos una gran marca y una comunidad creciente y una ley de cuotas. El razonamiento causal nos habría pedido un plan quinquenal antes de dar el primer paso. El effectual nos permitió avanzar y ajustar sobre la marcha. Ser cofundadora y hoy parte de la Comisión Fundacional, y participar en el Comité ejecutivo de la Mesa de Innovación es una decisión diaria que me acompañó al iniciar esto, aportar a no dejar que el talento femenino se quede atrás y sumarlo a la transformación de las empresas.
En paralelo armé Promanagement. Consultora boutique,donde valorizamos empresas, acompañamos procesos de M&A, ayudamos a startups a armar sus primeros consejos y a empresas tradicionales a dar primeros pasos en venture capital corporativo. Vinculada a aceleradoras, llevo más de una década como board advisor apoyando en distintas etapas a mas de 150 startups. Mi trabajo consiste en traducir la incertidumbre de líderes y founders en opciones estratégicas, ayudo a evaluar que mantener, qué soltar y dónde innovar. El razonamiento causal solo no alcanza: hay que combinarlo con el effectual para no quedar atrapados en planes que el mercado deja atrás. Los mejores founders que conozco dominan ambos lenguajes y saben cuándo cambiar de uno al otro, incorporar esta práctica en empresas tradicionales es siempre un desafío, conozco a varios que lo logran.
Estas historias no hubieran sido posible sin corresponsabilidad en casa. Mi esposo no es “el que me apoya”, es co-constructor, estudiamos juntos en la FEN y no nos hemos separado más. Con cuatro hijos aprendimos que la carrera de uno no se hace a costa de la del otro, se hace con turnos, con mesas que aún armamos a principios de diciembre para alargar cada navidad y con la convicción que el éxito se multiplica mejor cuando se reparte. Y sí, hubo reuniones de directorio que se prepararon entre pañales y tareas escolares y el razonamiento effectual también se aplica en la casa.
Hoy, cuando me invitan a relatorías o a conversar sobre valorización, directorios en startup, siempre insisto. Las empresas del futuro se construyen con criterio independiente, “diversidad”, con capacidad de hacer buenas preguntas y con la humildad de reconocer que el conocimiento muere si no se actualiza.
Mirar hacia atrás no es nostalgia, es futuro. Veo a la niña que nunca vio techos, a la joven gerente que nunca tuvo jefas mujeres, que se sentó en mesas donde era la única mujer, a la madre que trataba de no faltar a un directorio ni a reuniones de padres, y a la consultora que decidió construir puentes entre el mundo corporativo y el ecosistema de innovación. Parte de ese camino fue causal: objetivos claros y disciplina. Otra parte grande fue effectual: partir de lo disponible y dejar que el camino se fuera revelando e iterando.
Pienso que valió la pena. Porque el trabajo que eliges tiene que dejarte algo más grande de lo que eras: y tiene que abrir puertas para otros. Tiene que permitirte transformar cuando tienes la silla e influir cuando no la tienes
Si vas a trabajar, que valga la pena. Yo miro atrás y puedo decir que sí… mi mejor proyecto mi familia, 4 hijos profesionales que están impactando en sus respectivos espacios,de seguir codo a codo con mi socio de “familia”, y la satisfacción de seguir aportando en construir un mejor país, para mi hija y ahora para Alba, mi primera nieta.
O transformas, o influyes...causal o effectual ¿quien eres?,¿ qué sabes?, ¿a quien conoces? ¿quien te conoce?
@erikapavez

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