Columna de CONSUELO PFENG

Ingeniero Comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, con Master en Innovación y emprendimiento se especializó en Marketing Digital. Gerente General del Hotel Magnolia, hotel de clase mundial en el centro de Santiago.


EL PLACER DE NO HACER PLANES

En estos últimos años donde todo se ha vuelto impredecible, no nos queda más que “soltar”. Soltar nuestras expectativas de lo que pudo ser, y nuestras expectativas de lo que tiene que ser. Vivimos tan atados al “deber ser” que a veces no dejamos que la vida nos maraville con sus sorpresas.


Es probable que para estas alturas, el 99% de los planes que tenías para este año, ya hayan sido cancelados y que tengas pocas opciones de hacer planes a futuro. Esto es una muestra más de que la vida nos esta empujando a vivir el día a día, sintiendo en cada momento el goce de estar vivos y de poder fluir con las situaciones que se nos van presentando.


Si bien podemos ver la situación actual con mucha negatividad, y que lo único que queramos es despertar de esta pesadilla, no perdamos de vista que tenemos la oportunidad única de usar la creatividad al máximo. Sin este caos, no habría la oportunidad de crecer y de que nazca una nueva versión de nosotros mismos.


Emprendedoras y empresarias, nos vemos obligadas a hacer magia, para lograr que nuestros negocios sobrevivan pero también, este tiempo nos ha dado el espacio para alcanzar nuestro máximo potencial, y para observar con detención lo que veníamos haciendo durante los últimos años, y sopesar si es que estábamos yendo en el camino correcto o no. ¿Estabas realmente viviendo de acuerdo a tu propósito y a lo que te apasiona?


Hoy más que nunca he visto gente reinventándose y por fin haciendo, lo que les gusta. Y es que entre las agendas llenas y el “deber ser”, nunca se dieron la oportunidad de parar, para disfrutar la exquisita experiencia de estar vivos y de ser ellos mismos.


En tiempos de incerteza, no queda más que fluir y tomar la vida como se nos va presentando, teniendo siempre presente que la vida siempre te lleva a los lugares que van a permitir tu máxima evolución. Entreguémonos a la vida, tomando lo mejor que tiene para ofrecernos. Si los planes no salieron como querías, es porque no tenía que ser, porque se viene algo mejor, o porque hay un aprendizaje escondido que tenías que pasar.


Una de las partes más difícil de todo este proceso, es no poder tomar decisiones, porque con un escenario tan incierto, no tenemos información suficiente para tener claro el camino que estamos eligiendo sea el correcto. Éste mismo espacio de caos, es otra oportunidad para dejarte sorprender, volver a tu centro, teniendo la certeza de que el futuro será mejor.


Si bien siempre buscamos estar en control, este tiempo es la expresión máxima del descontrol, y de los maravillosos regalos que trae la incertidumbre.


La forma de ser agente de cambio en este momento, es influir a otros siendo un ejemplo de esperanza, entendiendo que muchas veces eso que parece como lo más terrible del mundo, a veces es una gran bendición. No hay nada que se transmita en esta vida que la violencia y la tristeza, así que levantémonos cada día y hablemos de lo bueno, hablemos de lo que nos mueve y de como el futuro será mejor.