Columna de CONSUELO PFENG

Ingeniero Comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, con Master en Innovación y emprendimiento se especializó en Marketing Digital. Gerente General del Hotel Magnolia, hotel de clase mundial en el centro de Santiago.


JUNTOS MULTIPLICAMOS

Algo que he aprendido a través de mis estudios y a través de la experiencia, es que no existe una sola forma de liderar. Existen quienes son autoritarios, quienes son paternales o maternales, quienes dirigen a través del miedo, etc. Emular la forma de liderar de otro, no solo es imposible, sino que además, no tiene sentido. Es ir contra nuestra propia esencia y por lo tanto no sería coherente y tampoco sería algo duradero en el tiempo.


Durante mucho tiempo intenté imitar el liderazgo de mi gran mentor, para luego encontrarme con la necesidad de cambiar, de buscar mi propia forma de estar a la cabeza, conduciendo a las personas de la forma en que me parece correcta y que se conecta con lo que soy.


Para mí, la clave está en creer en la gente que lideras y desde ahí empoderarlos, enseñarles y conducirlos. Con esto logras que ellos se eleven, que alcancen su máximo potencial, incluso cuando ellos mismos no lo conocen. Al elevarse contagian al resto de la organización, y logran resultados inimaginables para todos.


Al enseñar te conectas con otro, entiendes que la dignidad humana es básica dentro de la organización. Por eso es tan importante, antes de comenzar, tener una visión del futuro clara, y lograr que todas la entiendan y la compartan.


Todo esto tiene sentido si entendemos que hay trabajo que hacer. Que alcanzar esa visión no será fácil, que habrá que luchar, que habrá problemas que resolver y desafíos que superar. Todo esto es imposible hacerlo solo. Si bien debemos ir al frente de todos, vamos todos juntos, al mismo ritmo. Al enseñar creamos otros líderes quienes a su vez empoderan a otros y así, como siempre digo, juntos multiplicamos.