Columna de CAROLINA GARCÍA BERGUECIO

Ingeniera, Coach y mentora de programas de liderazgo femenino | Fundadora Comunidad Inclusiva | Presidenta Federación de Coaching de Chile | Socia RedMad (Red Mujeres Alta Dirección) y de WIM (Women in Mining) | Especializada en Diversidad & Inclusión.


DIVERSIDAD E INCLUSIÓN A LA CASA BLANCA USA – ¡SI SE PUEDE!


" Pero si bien puedo ser la primera mujer en esta oficina, no seré la última. Porque cada niña que mira esta noche ve que este es un país de posibilidades. Y a los niños de nuestro país, sin importar su género, nuestro país les ha enviado un mensaje claro: Sueña con ambición, lidera con convicción y mírate a ti mismo de una manera que otros quizás no te vean, simplemente porque nunca te han visto antes.” (discurso Kamala Harris sábado 7/11/2020 La vida de Kamala Harris está llena de primeras veces, de esas que rompen el famoso techo de cristal que en algunos casos parece haberse vuelto acorazado. Es la primera mujer, la primera mujer negra y la primera mujer de ascendencia india y jamaicana, en ser elegida vicepresidenta de USA. El sábado dijo que había llegado “un nuevo día para Estados Unidos” y agradeció a los estadounidenses por hacer oír su voz en un breve discurso, horas después de que ella y Joseph R. Biden Jr. fueran declarados ganadores de las elecciones presidenciales de 2020.


En sus comentarios históricos, Harris recordó a su madre, una inmigrante que llegó a California cuando era adolescente. "Quizás no se imaginaba este momento", dijo Harris sobre su madre, Shyamala Gopalan Harris. “Pero ella creía tan profundamente en un Estados Unidos donde un momento como este es posible, y por eso estoy pensando en ella y en las generaciones de mujeres, mujeres negras, asiáticas, blancas, latinas, mujeres nativas americanas, quienes a lo largo de la historia de nuestra nación han allanó el camino para este momento de esta noche: mujeres que lucharon y se sacrificaron tanto por la igualdad, la libertad y la justicia para todos. Tremendas palabras de inclusión para las diferencias y para todas las culturas y naciones que habitan en USA. No más lo homogéneo.


¿Qué significa su llegada a la Casa Blanca? Para mí y muchas que estamos por la igualdad de derechos, significa que SÍ SE PUEDE, Detrás de Kamala, hay una historia enorme de mujeres peleando por los derechos de las mujeres, y qué decir de las mujeres negras. Una madre potente que le inculcó que no hay límites. Es hija de inmigrantes, lo que habla de las opciones y posibilidades internacionales para las mujeres. La brecha entre hombres y mujeres va disminuyendo poco a poco y las mujeres estamos más empoderadas de poder conseguir lo que sea, se están rompiendo los techos de cristal, se ve la diversidad y que, sin importar el origen o raza, edad, no sea un obstáculo para salir adelante.


Con un discurso elocuente y generoso a las que vienen después de nosotras. Habla de los role model pavimentando el futuro para nuevas generaciones. Que ella llegue a ese cargo de poder, nos inspira a todas a seguir peleando por oportunidades y soñando. Bien por Biden que se la juega por ella y demostrar que se complementan y potencian a la vez, hoy sin él o alguien como él, ella no estaría ahí; y ella hizo un gran trabajo no solo profesional sino también relacional ya que le generó a él la confianza de equipo y no de opacarlo. Hoy más que nunca necesitamos el apoyo de hombres visionarios y generosos, que se la jueguen por abrirnos caminos. Sin duda tendrá grandes desafíos en un ambiente competitivo y poco colaborativo. Mujer de bajo perfil, tendrá que hacerse acompañar por un equipo de confianza, que la proteja, contenga y donde ella pueda mostrar vulnerabilidad.


Kamala Harris es, sin lugar a dudas, algo más que la número dos de Joe Biden: es una posible candidata presidencial en 2024, ya que es muy poco probable que el que fue vicepresidente de la era Obama opte a un nuevo mandato debido a su edad (77 años). La presidencia era, de hecho, el puesto al que Harris aspiraba hace más de un año, cuando se postuló a las primarias demócratas. La futura vicepresidenta permite, por fin, vislumbrar un relevo generacional que no se produjo en las primarias de su formación. El suyo fue uno de los nombres de futuro del Partido Demócrata designados por Barack Obama cuando estaba a punto de dejar la Casa Blanca en 2016. Aunque ella odia que la comparen con el expresidente: “No me definan basándose en algo que ha hecho antes un hombre”, ha declarado. “Yo tengo mi propio legado”.


¡Sin duda, señora vicepresidenta, tiene usted la palabra!