Columna CATA DROGUETT

Destacada Charlista, Periodista Conductora de radio y televisión, ícono en el mundo de la sustentabilidad socioambiental y de la vida consciente hace 12 años. Impulsora de exitosos proyectos con triple impacto como el reconocido programa de televisión y radio “Chile Sustentable” y la “Comunidad Mujer Sustentable”. Embajadora para Latinoamerica de La Bioguia, plataforma de difusión y sustentabilidad que llega a más de 20 millones de personas.


POR FAVOR… ¡¡NO VOLVAMOS A LA NORMALIDAD¡¡



A más de tres meses de confinamiento en nuestras casas a raíz del COVID-19 es inevitable no haber tenido al menos un momento para detenernos, mirarnos al espejo y formularnos la siguiente pregunta: ¿De qué manera estamos viviendo y cómo nos estamos relacionando con nosotros mismos, con los demás, con nuestro trabajo y con el medio ambiente?. Hemos podido ver imágenes impactantes de aguas más cristalinas en Venecia y en varias zonas del planeta, una baja de contaminación atmosférica en las metrópolis e incluso el retorno de cientos de animales a zonas inéditas reservadas solo para humanos.



Si recordamos como eran nuestras vidas y la sociedad en general antes del COVID-19 nos parecerá muy atractiva, sobretodo si la comparamos con cómo estamos viviendo estos días, sumergidos en mega tasas de desempleo, incertidumbres, encierro y el distanciamiento social que no nos permite acercarnos a nuestros seres queridos. Sin embargo, debemos recordar lo que era realmente esa “vieja normalidad” y cuán buena es para nuestro futuro.



Es urgente entender que esa “vida normal pre COVID-19” contribuyó a generar esta pandemia también, antes de la “coronacrisis,” lo normal era obtener el 85% de nuestra energía de combustibles fósiles y perder al menos 7 millones de personas al año por la contaminación del aire. Lo normal era que la temperatura mundial aumentara más de 3.5 °C para finales de siglo y que las naciones insulares se enfrentaran a la extinción masiva. Lo normal, era que una de cada ocho especies estuviera en peligro de desaparecer, que los espacios salvajes se redujeran cada vez más y tantos otros datos que son consecuencia de la explotación desenfrenada de una humanidad que requiere de casi de dos planetas tierras para continuar viviendo y explotando los recursos naturales como lo viene haciendo.



Esa vida normal ubica a Chile en un ranking estremecedor que señala que el 18 de mayo de 2020 nuestro país se convirtió en el primer país de Latinoamérica en entrar en “Sobregiro Ecológico”. Esto, según los datos del organismo Global Footprint Network (GFN), quiere decir que si todo el mundo asumiera el estilo de vida y de consumo de los habitantes de nuestro país, los recursos naturales que teníamos disponibles como planeta en forma sostenible para todo el año, se agotarían el 18 de mayo recién pasado.

La palabra pandemia a pasado a ser parte de nuestro vocabulario habitual y al parecer llegó para quedarse, hoy en paralelo a la crisis sanitaria no podemos olvidar que de manera creciente y de la mano hay una crisis climática en curso que tendrá efectos igual o más devastadores que el Covid-19 en nuestra salud, economía, empleos y vidas diarias. Es tarea de todos reconstruirnos y reconstuir una nueva sociedad con una visión y desarrollo sostenible de manera urgente.



@catadroguettp