Columna de CAROLINA GARCÍA BERGUECIO

Trainer en BHP Minerals Américas y Presidenta Fundación Comunidad Inclusiva.


EL REGALO DE LA DIVERSIDAD.



Cuando entré a estudiar Ingeniería, fue muy fácil comunicarme entre “similares”. Éramos buenos en matemáticas, todos con pensamiento lógico y relativamente estructurados. Cuando discutíamos, nos era fácil llegar a alguna conclusión, ya que todos pensábamos de igual manera. Pasaron muchos años y gracias a que decidí certificarme en un programa de coaching, pude ampliar mi mirada, entender que somos diferentes observadores y todos tenemos razón, dependiendo del punto de vista desde el cual se mire. Me reinventé y busqué nuevas formas de trabajo, como el emprendimiento.


En 2018, recibí una invitación a participar de un assessment en la minera BHP Minerals Américas, para ser parte de su equipo de operaciones. “Estamos buscando un grupo diverso. Se vienen nuevos desafíos y necesitamos diferentes miradas, pensar fuera de la caja. Dentro de la diversidad, buscamos talentos que tengan discapacidad. ¿Te interesa participar?” Era una llamada que yo como Ingeniero, con gran experiencia “pero” con discapacidad (silla de ruedas) y siendo mujer, no me hubiera esperado. Venía a romper mis propios paradigmas y creencias limitantes.


Cuando un equipo está formado por personas que tienen mucho en común, se corre el riesgo de "pensar en grupo", una igualdad de perspectivas que puede llevar a la complacencia, al estancamiento e incluso a la caída. Dicha homogeneidad también inhibe la capacidad de la empresa para responder a los desafíos de manera resistente.


Una mayor diversidad fomenta la innovación, y también puede fortalecer la resiliencia, la capacidad de sobrevivir a lo inesperado, que es un arma igualmente importante hacia la próxima década. “Frente a la incertidumbre, las empresas requieren contar con profesionales resilientes que, entre otras características, se adapten rápidamente a los vaivenes del entorno, para enfrentar de mejor forma los nuevos escenarios y desafíos”. El impulso a la diversidad es visible en todas partes: en titulares todos los días y como parte habitual de la conversación sobre estrategia empresarial.


Hoy en BHP, se vive una cultura que es habilitadora y necesaria para crear este tipo de entorno inclusivo: liderazgo participativo, con diferentes puntos de vista escuchados y apreciados; un énfasis estratégico en la diversidad liderado por el CEO; Comunicación frecuente y abierta entre equipos; una cultura de apertura a nuevas ideas. El ecosistema corporativo tiene todo esto en su lugar, y la organización se está preparando para la próxima década.


Sin embargo, será un desafío el mantenimiento de esta diversidad y debe ser parte de la estrategia. Lograr la innovación y la resiliencia a través de la diversidad es crucial para tener éxito en la década de los 2020.


La vida me llevó a fundar la Fundación “Comunidad Inclusiva”, dedicada a acompañar a las empresas en una transformación cultural sistémica para generar cambios reales de mentalidad. No importa la industria, la diversidad y la inclusión tienen que ser un imperativo comercial, una parte fundamental del propósito colectivo de una empresa. Si los líderes impulsan con éxito la diversidad y establecen el entorno de trabajo que le permite prosperar, las compañías obtendrán la capacidad de innovar, crecer y resistir los choques de la próxima década.